Líneas rotundas , neutralidad y perfectos cortes de arista forman parte del nuevo bolso de Mónica Cordera para la temporada.

Con la arquitectura como principal fuente de inspiración y una fabricación artesanal hecha en Ubrique, sus bolsos de formas geométricas se convertirán en imprescindibles en muchas wishlist esta Navidad. ¡En carne!, marrón o antracita y dos tamaños claramente diferenciados.

Con la neutralidad como coordenada y una paleta de colores básicos, han creado un complemento para llevar 24 /7 ahora, o incluso dentro de 35 años. A su inmortalidad ayudan los diminutos detalles que lo acompañan: como los acabados perfectamente rematados de la piel o el lago de la marca que estampa las letras finas, muy finas, y doradas en la parte inferior del accesorio.

Pequeñas obras de arte en piel vegetal, correa ajustable y forros 100% algodón, con rasgos lineales y minimalistas creando el bolso perfecto para eclipsar cualquier look. Un complemento que se convierte en vital y que ya nunca pasará desapercibido porque, una vez que entre en tu vida, se convertirá en tu aliado eterno.